Mayor control del corte, menos irritación, mejor cuidado de la piel, menor coste a largo plazo y menos residuos frente a los sistemas desechables.
Por qué el afeitado clásico sigue teniendo sentido hoy
El afeitado clásico utiliza herramientas sencillas —maquinilla de doble filo o navaja, brocha y jabón— pero bien ejecutadas. Frente a los sistemas modernos que priorizan la velocidad, este método apuesta por el control del corte y el cuidado de la piel.
No es una opción mejor para todo el mundo, pero sí lo es para quienes buscan un afeitado más preciso, menos agresivo y sostenible a largo plazo.
Ventajas reales del afeitado clásico
Mayor control y un afeitado más apurado
El uso de una sola hoja permite controlar el ángulo y la presión en cada pasada. Esto se traduce en un corte más limpio del vello y un apurado más uniforme, sin necesidad de insistir varias veces sobre la misma zona.
Menos irritación y mejor cuidado de la piel
A diferencia de los cartuchos multihoja, el afeitado clásico reduce la fricción sobre la piel. Menos pasadas y menos presión implican menos enrojecimiento, menos cortes y menor riesgo de pelos enquistados.
Además, el uso de brocha y jabón ayuda a ablandar el vello y a preparar la piel antes del contacto con la hoja.
Beneficios de afeitarse con navaja o doble filo
Las navajas y maquinillas clásicas cortan el vello sin “arrastrarlo”. Esto evita que el pelo se retraiga bajo la piel tras el corte, una de las causas habituales de irritación y granitos.
Cuando se usa con técnica adecuada, este sistema es especialmente eficaz para barbas duras o pieles sensibles.
Menor coste a largo plazo
Aunque la inversión inicial puede parecer mayor, el afeitado clásico resulta más económico con el tiempo. Las cuchillas de doble filo son baratas y duraderas, y las herramientas no dependen de recambios propietarios.
Más sostenible y con menos residuos
Una maquinilla clásica, una brocha y un jabón sólido generan muchos menos residuos que los sistemas desechables. Se reduce el uso de plástico y el impacto ambiental asociado al afeitado diario.
Una experiencia más consciente
El afeitado clásico transforma una tarea rutinaria en un momento de cuidado personal. No es cuestión de nostalgia, sino de dedicar unos minutos a hacerlo bien, con mejores sensaciones y resultados.
Cuándo el afeitado clásico NO es la mejor opción
Este método no es ideal si buscas afeitarte en segundos o si no quieres dedicar tiempo a aprender técnica. Requiere algo de práctica y atención, especialmente al principio.
Sin embargo, una vez dominado, muchos usuarios no vuelven a los sistemas modernos.
Conclusión práctica
El afeitado clásico merece la pena para quienes valoran el cuidado de la piel, el control del proceso y la durabilidad de las herramientas. No es una moda ni una reliquia: es una alternativa eficaz y actual al afeitado moderno.
Elegirlo es una decisión informada, no un gesto romántico.
Preguntas frecuentes sobre las ventajas del afeitado clásico
¿Cuáles son las principales ventajas del afeitado clásico?
¿El afeitado clásico es mejor que el afeitado moderno?
Depende del usuario. Para quienes priorizan rapidez, el afeitado moderno puede ser suficiente. Para quienes buscan mejores resultados y menos agresión a la piel, el afeitado clásico suele ser superior.
¿Es recomendable afeitarse con navaja?
Sí, siempre que se aprenda la técnica. La navaja permite un corte preciso y reduce la irritación cuando se usa correctamente.
¿El afeitado clásico es adecuado para piel sensible?
En muchos casos sí. Al usar una sola hoja y menos presión, suele provocar menos irritación que los cartuchos multihoja.
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